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Una nueva técnica podría acabar con la diabetes tipo I

Creo que hay que ser diabético para saber lo que supone, varios de mis familiares lo son, uno incluso desde que tenía menos de 10 años, y cuando los observo me imagino lo exasperante que tiene que ser llevar ese control sobre la alimentación y sobre el ejercicio, los pinchazos,… todo por evitar las subidas y bajadas de azúcar, nada agradables.


Ahora los diabéticos tipo I tienen una nueva esperanza gracias a una nueva técnica en el transplante de islotes de Langerhans, que aunque ya se realizaban tenían el inconveniente de que, en muchos de los casos no se sabía muy bien por qué estás células eran atacadas por nuestro propio cuerpo.


De momento la técnica, desarrollada por el Johns Hopkins Center de EEUU, sólo se ha probado en animales pero por ahora los resultados, que han sido publicados en la revista Nature Medicine son bastante esperanzadores.


La técnica consiste en recubrir las células transplantadas de un material llamado feridex, compuesto principalmente de hierro que hace que el cuerpo no las reconozca como cuerpo extraño. Así las magnetocápsulas (como las llaman sus creadores) pueden difundir la insulina hacia el exterior aunque el sistema no las reconoce como agresor.


A ver si hay suerte, es muy duro ver a un niño de pocos años pendiente de una jeringuilla.