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Un paso clave antes de abrir un negocio

Cada día decenas de nuevas empresas comienzan su aventura empresarial y por desgracia, gran parte de ellas, lo hacen sin ni siquiera realizar un estudio previo de su mercado ni analizar las empresas competidoras. Vivimos en la era de la información, por lo que a golpe de ratón podemos acceder a millones de datos con los que, previamente a realizar la inversión que supone comenzar un nuevo negocio, podemos analizar con detalle todos los datos que afectarán a nuestro futuro.

El estudio de mercado

Tal como explica Wikipedia, un estudio de mercado es una iniciativa empresarial con la finalidad de hacerse una idea sobre la viabilidad comercial de una actividad economica. Así de sencillo: analizar si nuestra idea de negocio es o no viable.

Para realizar estudios de mercado podemos contratar una empresa especializada, totalmente recomendado si nuestra inversión o negocio es de una gran envergadura, o podemos realizarlo nosotros mismos por nuestros medios si es un pequeño proyecto de negocio.

Los procesos principales del estudio de mercado son:

Análisis de los consumidores

El análisis de los consumidores analiza las demandas de los consumidores para conocer si nuestros servicios o productos van a tener cabida en el mercado. Es un proceso crucial para realizar con esmero antes de iniciar un negocio, ya que podemos detectar si estamos ante un mercado en fase inicial, con poca demanda en el momento actual pero con grandes expectativas de crecimiento; estamos ante un mercado maduro con una alta demanda estabilizada y sin posibilidades de crecimiento; o estamos ante un mercado en declive, con una tendencia a que la demanda se vaya reduciendo en el tiempo.

Estrategia

La estrategia debe estudiar la forma en la que la empresa va a producir sus productos o servicios y en cómo va a diferenciarlos de los del resto del mercado, de forma que tengan cabida ante la demanda actual de los consumidores.

Un ejemplo de estrategia empresarial pasaría por decidir si vamos a fabricar los productos o vamos a comprarlos ya fabricados para distribuirlos. Otra cuestión clave podría ser si vamos a venderlos en establecimientos físicos o solamente por internet, y si los vamos a distribuir solo al por menor, al por mayor o ambos.

Estudio de tus competidores

Una vez que conocemos la demanda de los consumidores y la estrategia que queremos seguir con nuestra empresa, tendremos que analizar quienes son nuestras empresas competidoras y analizar así si tenemos opciones para competir con ellas y cómo podríamos hacernos un hueco en el mercado.

Lo más lógico es comenzar, siempre que sea posible, por visitar las instalaciones físicas de la competencia, si es por ejemplo un comercio, y ver qué productos son los que ofrece, a qué precios los comercializa, qué afluencia de público tiene, etc.

Pero no debemos quedarnos sólo ahí. Además de estos aspectos cualitativos podemos analizar también los aspectos cuantitativos de la empresa mediante un portal de información sobre empresas. Lo tenemos tan fácil como conseguir el CIF o razón social de las empresas competidoras, a partir por ejemplo de un ticket o de su página web, y a través de uno de estos portales podemos analizar con detalle las cuentas y el balance de las empresas.

Dado que esta información se debe publicar anualmente en el registro mercantil, podemos consultarla a través de estas empresas especializadas y conocer con todo detalle la facturación, gastos de personal e incluso el beneficio de las empresas que van a ser nuestra competencia.

Creo que si realizamos concienzudamente este análisis, tendremos una idea mucho más clara de si nuestra idea de negocio puede o no ser viable mucho antes de que hayamos empezado a invertir nuestro tiempo y dinero en la misma.