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Un cambio en el estilo de vida beneficia a las mujeres que han padecido cáncer de mama

Un cambio en el estilo de vida es crucial para aquellas mujeres que han superado un cáncer de mama.


Aunque una piense que la batalla está ganada, no es así del todo, están las recidivas, hay otros tipos de cáncer, o otras enfermedades que nos pueden afectar, por eso es conveniente tomar cualquier enfermedad como un aviso para cambiar nuestros hábitos de vida.


Un estudio de la Universidad de California publicado estos días en el Journal of Clinical Oncology refuerza esta teoría, se estudiaron cerca de 1500 mujeres de más de 50 años que habían sido diagnosticadas y tratadas de cáncer de mama en un estadío inicial entre 1991 y 2000, el resultado fue que aquellas que comían 5 porciones de frutas y vegetales al día y caminaban al menos 30 minutos diarios 6 fías a la semana disminuyeron su riesgo de morir de cáncer de mama un 50% más que las que no lo hacían.


El estudio incluso llega más allá, y avisa de que la redución se nota aún más en aquellas mujeres que antes de padecer cáncer de mama eran obesas, y cambiaron sus hábitos de vida drásticamente después de padecer la enfermedad.


Así que ya sabes… si has tenido una segunda oportunidad, aprovéchala.