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Tres ejemplos de marketing agresivo que han triunfado en los mercados

Anunciar un producto en televisión o publicitarlo por internet no basta para alcanzar el éxito en los mercados. Para conseguir esto el marketing ha de romper con los moldes habituales y sorprender a los consumidores mediante estrategias nuevas e ingeniosas. El marketing agresivo consiste precisamente en esto: imaginación al poder con el lema “el fin justifica los medios” por bandera.

Un ejemplo de marketing agresivo lo vivimos el pasado año cuando Samsung decidió regalar 50 euros de combustible en una gasolinera madrileña del Campo de las Naciones a todos aquellos que portaran un terminal modelo Galaxy, para conmemorar la venta de cinco millones de unidades de su popular Galaxy S II. La expectación fue tal que los usuarios colapsaron la zona donde se encuentra ubicada la gasolinera con sus coches y fue necesario hacer más de una hora de cola para poder repostar.

Otro ejemplo lo encontramos en Argentina, cuando en 1997 Unilever consiguió que el lanzamiento del detergente Ariel no triunfase en el mercado merced a una campaña previa de anuncios sobre Ariel del Plata, un creador de asientos para el váter, que consiguieron que se relacionase el nombre de Ariel con los aseos en lugar de con detergentes. Gracias a ello Unilever consiguió mitigar con éxito el gran despliegue de un importante rival en un mercado que dominaba.

Desigual también organizó recientemente unas campañas en varias provincias españolas denominadas semi-naked o nakedparty bajo el lema “entra desnudo y sal vestido gratis”. Estas iniciativas consistieron en invitar a los consumidores a acudir a unas determinadas tiendas semi-desnudos o sin ropa y, a cambio, saldrían completamente vestidos con ropa Desigual. Polémica a parte, las campañas fueron un éxito rotundo.

Todas estas campañas tienen un denominador común: publicidad agresiva para llamar al máximo la atención de los usuarios. Y es que en definitiva de eso es de lo que se trata: de conseguir que nuestra marca esté en boca de todos hasta el punto de conseguir que todo el mundo hable de ellos, consiguiendo de esta forma una popularidad que viene genial en estos tiempos de feroz competencia.