Saltar al contenido

Trabajar a deshoras se nota al día siguiente

No sé si es vuestro caso pero cuando tengo que hacer jornadas intensivas en el trabajo, o en los estudios voy tan acelerada que prácticamente no lo nota, pero al día siguiente, cuando se supone que ya tendría que estar descansada después de haber dormido me siento mucho más cansada, por eso me ha resultado curioso y quería hablaros de este estudio realizado en la Universidad de Toulouse y en la que intentan valorar el efecto de las condiciones de trabajo del día anterior en el rendimiento al día siguiente.


Para realizar el estudio tomaron los datos de un estudio previo sobre edad, salud y trabajo de trabajadores medios a los que se observó durante días consecutivos, fueron tomadas en consideración las condiciones de trabajo en el día anterior (tipo de trabajo, duración, jornada,…), la calidad de sueño de ese día y las condiciones en las que estaban al día siguiente.


Tras analizar los datos se dieron cuenta de que cuando esas personas trabajaban antes de las 6 de la mañana o después de las 10 de la noche el día anterior o realizaban trabajos físicos mayores de los habituales estaban como se dice vulgarmente más espesos, les costaba más desarrollar trabajos mentales.


Podría pensarse, al tener en cuenta las que podría ser por la pérdida de horas de sueño, pero al parecer, tras estudiar también este dato se dieron cuenta que dormir menos (hasta un límite) no tenía que ver con ese mal funcionamiento, sino más con la falta de costumbre y trabajar a horas atípicas era lo que provocaba ese cambio, así que tomen nota las empresas, mejorarían nuestra calidad de vida y su rendimiento si pusieran más atención en este tipo de cosas.