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Siete recomendaciones prácticas para mejorar nuestros cobros

Si estamos ante una de esas situaciones que se generan en el día a día de nuestra empresa, porque determinados clientes no nos pagan las facturas que tienen pendientes, debemos ejercer sobre los mismos un seguimiento marcado y constante que haga que se mantenga vivo en él la responsabilidad del deudor.

A continuación algunos consejos prácticos que nos ayudaran a cobrar más rápido y seguro.

  1. Tengamos claro lo que vamos a decir, cómo lo vamos a decir, cuando lo vamos a decir y porqué. Hay que hacerle ver al cliente que sabemos de lo que hablamos.
  2. Debemos dirigirnos al deudor ante todo con educación y respeto. Procurando hablarle con un tono de voz gentil pero convincente. No alcemos la voz y no insultemos.
  3. Mostrémosle nuestros valores e ideas se vinculan con las de él, que puede compartir los mismos intereses.
  4. Es necesario no improvisar. Las ideas deben estar bien estructuradas. Si transmitimos inseguridad y desconcierto difícilmente lograremos influenciar al deudor. Repitamos de forma ordenada el mensaje, al repetir varias veces una idea logramos grabarla en la memoria del deudor. Por otra parte es fundamental que los temas o asuntos que se traten sean de importancia para nuestro cliente. En caso de que no lo sean trate de realzar el valor de los mismos haciendo énfasis en las ventajas y los beneficios que estos generan.
  5. A todo el mundo le gusta ser reconocido, valorado y sentirse importante. Esta estrategia sirve para generar mayor empatía, facilitar la conexión con el deudor y que estos sean más receptivos a nuestras palabras. Trabajemos el tema del reconocimiento.
  6. No delegue nunca esta responsabilidad en nadie. Para cobrar con éxito debemos estar convencidos que el uso de nuestras habilidades y destrezas nos generarán los resultados esperados. También creer en las ideas o argumentos que vayamos a exponer facilitará la tarea.
  7. Al margen de otros recursos de negociación, podemos usar la presión un sin número de veces, siempre y cuando sepamos incrementarla de forma estratégica.

Estas pautas nos ayudaran al desarrollo de la que en ocasiones se convierte en una tarea ardua y difícil, pero que es preferible intentar resolver por nosotros mismos antes que llegar a medios legales.