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¿Qué puede hacerles?

¿Te has preguntado alguna vez por qué no debes exponer a tus hijos al humo? ¿sabes que es malo pero no sabes exactamente por qué? Pues aquí te lo decimos, el humo del tabaco, el nuestro y con el que nuestros hijos pueden tropezarse en bares o restaurantes puede causar:


En el aún no nacido: La sangre de la madre cambia cunado se ve expuesta al humo, ya sea porque fume ella o porque fumen las personas de su alrededor, y eso quiere decir que también cambia la sangre que llega al feto y produce algunas malformaciones en le bebé como el labio leporino o la hendidura del paladar (aquí tienes información sobre ambos).


Además las madres fumadoras producen menos leche y sus hijos tienen un peso mucho menor al normal al nacer. También está asociado con la principal causa de muerte en el primer mundo de niños entre un mes y un año de vida la muerte súbita.


Sobre los pulmones y las vías respiratorias: Cuando un niño es expuesto al huo disminuye la eficiencia de sus pulmones. Incrementa el riesgo y la gravedad del asma, y se agravan la sinusitis, la rinitis, las enfermedades respiratorias crónicas,… Además estos niños tienen más problemas como resfriados o catarros. En niños menores de dos años se aumenta el riesgo de bronquitis y neumonía.


Sobre los oidos: Las infecciones de oidos aumentan en niños que tienen contacto con el humo y además duran mucho más. Ten en cuenta que las infecciones de oidos son la causa más común de sordera en niños.


En el cerebro: Los niños de madres que fuman durante el embarazo tienen más riesgo de tener problemas de hiperactividad que otros niños, además se ha demostrado que tienen un menor rendimiento en la escuela.