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Más garantía comercial gratis para los coches, ¿a cambio de qué?

En los últimos años, el sector del automóvil está sufriendo las consecuencias de la crisis de una manera muy severa. Las cifras de ventas están siendo para algunas marcas un dolor de cabeza constante y, para los concesionarios, que en España suelen ser empresas independientes de los grandes fabricantes, sobrevivir es un reto verdaderamente difícil.

Ante esta situación, el sector está reaccionando de distintas maneras. Una de ellas, es la bajada de precios de los vehículos, a través de la reducción de prestaciones para dejar en los automóviles lo realmente importante y eliminar lo superfluo y que para el cliente no aporta valor. Eso es algo que siempre se le ha dado bien a este sector.

Pero la estrategia anterior no es suficiente para salvar al último eslabón de la cadena, a los concesionarios y talleres, estrangulados por las bajas cifras de ventas y obligados a mantener las estructuras de taller, por las que pasan menos coches (hay menos coches en circulación y los clientes estiran más los plazos para pasar las revisiones o hacer reparaciones). La salvación para estos la están implantando incrementando la garantía comercial “sin coste” para el comprador, tanto en el vehículo nuevo (dos años de garantía legal), como de ocasión (un año de garantía legal). Conviene recordar que la garantía comercial es la que el fabricante o el vendedor dan por encima de la garantía legal.

De esta manera, en el vehículo nuevo se pueden encontrar numerosas ofertas con garantía extendida gratuita, quedando cubiertos todos los fallos del vehículo durante períodos que superan los dos años con creces y alcanzan los cinco e incluso los siete años de garantía comercial. Es una buena idea para los concesionarios y las marcas, ya que ofrecen un servicio bastante interesante para los consumidores que quieran disponer de un vehículo y no tener sobresaltos.

Eso sí, todo lo anterior conlleva pagar a cambio un plus, porque el truco está en el contrato, en el que se recoge la obligación de pasar las revisiones y realizar reparaciones en los talleres oficiales de la marca. Estos talleres suelen ser más caros que cualquier otro independiente que pueda prestar el mismo servicio. Así que el cliente recibe esta garantía extra de carácter comercial, pero a cambio de pagar más por cada cambio de aceite, por cada revisión y por cada reparación que tenga que realizar a su cargo.

¿Truco o trato? Dependerá de lo que cada cliente busque en su vehículo. Unos prefieren la tranquilidad de un coche que no obligue a hacer desembolsos extraordinarios por averías y saber que cada año o cada tantos kilómetros hay que pagar una cantidad de euros por mantenimiento. Otros, prefieren lo contrario, aunque estos últimos siempre podrán elegir taller y renunciar al extra de la garantía comercial.