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Mantener las cuentas comerciales separadas de las personales

Los propietarios de pequeñas empresas deben operar de forma comercial para poder disfrutar de las ventajas fiscales que tienen a su disposición. Por ejemplo, si se cumplen ciertos requisitos, pueden deducir los gastos comerciales “ordinarios y necesarios”. Pero los empresarios a menudo se encuentran con problemas fiscales cuando mezclan los negocios con asuntos personales.

El contribuyente en un nuevo caso del Tribunal Fiscal, Boles, TC Memo 2019-42, 4/25/19 , es un ejemplo excelente. Cuando supuestamente depositó fondos personales en una cuenta de negocios, fue golpeado con una inesperada factura de impuestos.

Mantener las cuentas comerciales separadas de las personales
Mantener las cuentas comerciales separadas de las personales

Aquí están los hechos clave del caso: Un contribuyente autónomo, residente en Oklahoma, tenía un negocio de albañilería. Durante el año fiscal en cuestión, hizo algunos trabajos de albañilería en su casa, que había sido dañada por una baja.

Inicialmente, el contribuyente declaró ingresos brutos de unos 20.000 dólares en el Anexo C para su negocio de albañilería para 2010. Pero un análisis de los depósitos bancarios para el IRS determinó que recibió ingresos brutos de alrededor de 30.000 dólares por su negocio de albañilería ese año. Subsecuentemente, el IRS dijo que incluso esta cantidad estaba cerca de los 10.000 dólares menos.

En el juicio, el IRS introdujo como prueba la mayoría de los estados de cuentas bancarias comerciales y personales de los contribuyentes para la segunda mitad de 2010. Afirmó que todos los cheques depositados en la cuenta comercial constituían un ingreso para el contribuyente a pesar de que éste afirmara que eran pagos para otros fines. Esto incluía los cheques depositados por el sobrino del contribuyente que controlaba la cuenta comercial.

A falta de otras circunstancias, el IRS considera que las cantidades depositadas en una cuenta comercial constituyen ingresos imponibles. Depende del contribuyente rebatir la presunción de que se debe pagar el impuesto sobre esas cantidades. En este caso, el contribuyente afirmó que los depósitos no declarados estaban relacionados con la venta de bienes dañados.

Pero Hacienda señaló que no hubo transferencia de título de propiedad. Además, el propio testimonio del contribuyente indicaba que la diferencia era un ingreso imponible. Resultado: El Tribunal Fiscal dictaminó que el contribuyente tenía un ingreso adicional de 10.000 dólares.

Lección a aprender: No mezcle los fondos de ninguna actividad personal con los fondos de su cuenta de negocios. Esta cuenta debe ser “estrictamente de negocios”. Si utiliza la cuenta como un conducto o simplemente como un vertedero de fondos personales, podría enfrentarse a una responsabilidad fiscal imprevista.

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