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La medicina preventiva es más económica

Cuando se habla de malnutrición, generalmente tendemos a pensar en las personas desnutridas; sin embargo, esta palabra también se aplica para las que padecen de obesidad y sobrepeso, que es otra forma de malnutrición igualmente preocupante. Este artículo se enfoca en el exceso, porque es el caso que estoy viviendo (estoy algo gordo).


Los gobiernos de muchos países europeos, como el Reino Unido, están actualmente preocupados por el porcentaje de obesidad entre sus ciudadanos y los partidos políticos de Estados Unidos (especialmente el demócrata) le están dando una mayor importancia a la medicina preventiva. La idea clave de esto es que sale más barato tener a gente alimentada correctamente; que tener gente que se enferme por alimentarse mal.



La forma en que algunos países como el Reino Unido y Francia promueven la medicina preventiva es brindando incentivos monetarios a los doctores por reducir el porcentaje de enfermedades crónicas prevenibles en sus pacientes y también a los pacientes que alcanzan objetivos específicos relacionados con reducir los factores de riesgo. Entre estas pandémicas enfermedades, se encuentra no solo la obesidad y sus consecuencias como hipertensión, diabetes, accidentes cerebro vasculares, cardiopatías, etc. Sino, también muchos tipos de cáncer. Por ejemplo: les dan incentivos si la presión cardiaca les regresa a la normalidad y no tienen recaídas, por alcanzar a un porcentaje de peso adecuado o por mantener adecuados niveles de azúcar y grasas en sangre, entre otros. Para esto, los pacientes deben mejorar su alimentación, hacer ejercicio, tomar sus medicamentos, etc. La ventaja de este enfoque es que los médicos están más comprometidos en curar a sus pacientes a largo plazo y no piensan en medio curarlo con tal de que regrese a otra consulta.


En el lado financiero/económico, tenemos el caso de una persona que ha pagado IGSS y tiene derecho de cualquier intervención quirúrgica o cualquier tratamiento existente en Guatemala, eso significa que puede ser una intervención o tratamiento de varias veces lo que esta persona le ha pagado al IGSS en su tiempo de afiliado, por ejemplo, dando una cifra aproximada de Q100,000.00. Si esta persona pudo haber prevenido esa enfermedad, alimentándose bien y haciendo ejercicio, el IGSS pudo haberse ahorrado parte de esos Q100,000.00 y el paciente se hubiera ahorrado el tiempo de hospital y tenido opción a una vida más larga y sana.


Y ¿que podemos hacer nosotros para enfocar nuestra vida en plan preventivo en vez de reactivo? Hacernos chequeos médicos periódicamente, alimentarnos bien (no excesivamente), evitar el exceso de alcohol y cigarros, y por supuesto, hacer ejercicio. Todo esto no es caro, hasta nos puede salir más barato, pero implica tiempo y disciplina. Al fin de al cabo los beneficios económicos y de nivel de vida bien valen la pena.


Hay que tener en cuenta que todo esto preventivo tiene sus frutos principales a largo plazo (a corto plazo nos sentimos mejor, dormimos mejor, nos miramos mejor, etc), y tampoco esperemos volvernos millonarios por lo que nos ahorramos mejorando nuestra dieta, pero al menos estaremos más saludables y felices!