Saltar al contenido

El tratamiento del cáncer de mama eleva el riesgo cardiaco

Al menos cuando el foco del cáncer está localizado en el pecho izquierdo, justo encima del corazón.


Al parecer en los primeros estadios del cáncer, cuando hay suerte y se diagnostica de forma precoz, uno de los componentes habituales del tratamiento es la radiación, que se aplica sobre este pecho y como en todos casos tiene efectos secundarios, al tratarse de una zona del cuerpo tan cercana a nuestro corazón es lógico que incrementen nuestro riesgo de padecer problemas cardiacos.


Para corroborarlo la Universidad de Michigan examinó a 961 mujeres con cáncer de pecho en fases I y II (485 localizados en el lado izquierdo y 476 localizados en el lado derecho), y observó el daño que la radiación causaba directamente sobre las arterias del corazón: en el momento en que fueron diagnosticadas las mujeres que tenían el foco localizado en la mama izquierda, y las que lo tenían en la derecha tenían aproximadamente el mismo riesgo de tener enfermedades coronarias.


12 años después del tratamiento por radiación se les realizó un test sobre el estrés cardiaco a 46 de las mujeres que tenían el cáncer en el lado izquierdo y a 36 de las mujeres que la tenían en el lado derecho, y se dieron cuenta que de había una amplia diferencia entre ambos grupos, las mujeres que la tenían en el lado izquierdo tenían un de probabilidades de tener anormalidades en el lado izquierdo, mientras que las que lo tenían en el lado izquierdo sólo tenían un 8%.


Por todo esto, aunque no hace falta decir que las mujeres que han superado el cáncer de mama han de tener un cuidado especial con su salud y seguir sus revisiones periódicas, es especialmente importante que aquellas mujeres que han padecido un cáncer de mama concretamente en el lado izquierdo tengan mucho cuidado con su corazón.