Saltar al contenido

El primer reto del SEO es aparecer en las búsquedas instantáneas

Cuando hablamos de SEO (Search Engine Optimization), siempre nos referimos a posicionarnos en los resultados de las búsquedas que Google nos ofrece. Pero hay un objetivo mucho más ambicioso, el sitio donde le gustaría estar a todas las empresas, como es el caso de las búsquedas instantáneas. Se trata de aparecer en la caja de búsqueda de Google como sugerencia antes de que el propio usuario haya completado las palabra o término que quiere encontrar.

Estas sugerencias de Google hacen que ni siquiera lleguen a importar el resto de resultados del buscador, de manera que aunque estemos bien posicionados no llegamos a ser visibles como empresas. Estas búsquedas instantáneas son muy importantes para aquellos usuarios que no utilizan la barra de direcciones del navegador, sino que directamente introducen la dirección o el nombre de la empresa que quieren ver en Google. Y es una práctica mucho más común de lo que podemos pensar.

Imaginaos que tenemos un taller de reparaciones de automóviles, “Talleres Martínez”. Nuestra página web tiene el nombre de dominio “talleresmartinez.com”. El usuario que quiere entrar en nuestra página y comienza a introducir el nombre en Google, automáticamente le está sugiriendo resultados, una serie de talleres, que están bien posicionados y que además, son nuestra competencia.

Es muy complicado luchar para posicionarse en estas búsquedas instantáneas. Es necesario estar en los primeros puestos de determinados términos de búsqueda. Y para ello necesitamos que nuestra web sea referencia para el buscador, ya sea por su número de visitas, por la cantidad de sitios que enlazan a nuestra web por la utilidad de su contenido, los votos y recomendaciones que tenemos en redes sociales, especialmente Google +, y un largo etcétera. Además, debemos tener en cuenta la personalización de las búsquedas en función del historial de navegación, gustos personales e información que acumula el buscador sobre el propio usuario.

Es un esfuerzo de titanes para una pequeña empresa, de trabajo continuo y diario. Sin embargo, la recompensa que tenemos sin duda merece la pena. Más visibilidad, más visitas, más clientes potenciales que nos conocen, y con ello más ingresos que podemos generar. ¿Vamos a dar la batalla por perdida?