Saltar al contenido

Distintas formas y líneas de financiación disponibles

Financiación es un término tan bendecido como maldito. Así, según estemos hablando de financiación para emprender o para cumplir con una deuda será de un tipo u otro, aunque siempre disponer de dinero para cubrir una necesidad sea cual sea, como el que ofrece la financiación de capital privado con T-Presta, ya es motivo para alegrarse del término, más aún cuando esta viene en forma de ayuda.

No obstante, a continuación pasaremos a detallar las características y peculiaridades de las distintas formas y líneas de financiación que encontramos en el mercado financiero.

Imagen: aventurapark.com
Imagen: aventurapark.com

Financiación bancaria

La línea de financiación más clásica y, hasta hace bien poco, la más recurrente. Consiste en la clásica acción de acudir a una sucursal bancaria y solicitar el dinero necesario para X fin, negociar plazos, cuotas, garantías o avales, y recibir el dinero en un plazo de tiempo que será más o menos corto según avancen las gestiones.

Financiación privada

Como alternativa a la financiación bancaria, surge la financiación privada: empresas de capital privado que, a cambio de asegurar con una única garantía (de mayor o menor naturaleza según la cantidad solicitada) la devolución del préstamo, agiliza procesos, reduce papeleo, costes y tiempo. Aún más si nos referimos a las cada vez más populares empresas de dinero rápido que operan de forma online.

Esta categoría de financiación también es respuesta a la cada vez mayor crisis de confianza que sufren los bancos, debido a la mala gestión durante los años de crisis y en las que apenas se concedían créditos (y los que lo hacían, bajo pésimas condiciones y con multitud de solicitudes de avales y garantías), así como a la lentitud e incomodidad que supone solicitar dinero en el banco, soportando colas e idas y venidas.

Financiación pública o estatal

La financiación pública, estatal o autonómica, según el órgano emisor, viene en forma de ayudas económicas donde en ocasiones no se debe ni realizar una devolución.

Se trata de las becas para el estudio, líneas de crédito para emprendedores y comercios, ayudas para autónomos etc. que, si bien gozan de unas excelentes condiciones, requieren de muchos requisitos, garantías y planes de actuación.

Nuevas formas de financiación

Como respuesta a los años de crisis, a una situación económica en algunos casos asfixiantes y sobre todo en respuesta a la mala gestión bancaria, no sólo supuso el auge de la financiación privada, sino también de otras formas de obtener el dinero necesario para emprender como el crowdfunding, crowdsourcing etc.

Formas en las que tanto la inversión externa como la solidaridad hacen posible obtener cantidades de dinero necesarias para sacar adelante un proyecto. Como inconveniente es que no depende de la propia persona decidir cuanta cantidad recibe y en el caso de ser un proyecto comunitario, pierde cierto control en su desarrollo, teniendo que informar de cada uno de los detalles que incumban a la economía colaborativa.