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Cómo deben manejar los contadores el riesgo y la incertidumbre

Los contadores se enfrentan cada día a riesgos e incertidumbres como parte de sus profesiones, y ese elemento de nuestros trabajos seguirá aumentando en importancia. Los gerentes y clientes llamarán a los contadores y les pedirán que predigan cómo las tendencias cambiantes afectarán su éxito financiero, lo que significa que debemos hacer predicciones. Y a veces esas predicciones van a ser erróneas.

A nadie le gusta equivocarse, pero equivocarse es particularmente peligroso para los contadores. Debido a que nuestros productos son generalmente intangibles, nuestros clientes se darán la vuelta rápidamente y nos denunciarán como inútiles si se considera que sólo producimos malos resultados. Los clientes enojados que terminan en una situación financiera peor pueden incluso darse la vuelta y demandar a su empresa, lo que puede resultar en costos financieros y productivos catastróficos.

Cómo deben manejar los contadores el riesgo y la incertidumbre
Cómo deben manejar los contadores el riesgo y la incertidumbre

El resultado es que todo contable teme en cierta medida las consecuencias de equivocarse, sabiendo que al final cometerá un error. Esto puede llevar a los contadores a tomar malas decisiones, lidiar con un alto estrés, y en el peor de los casos incluso abandonar la profesión por completo. Pero por estas razones, es importante que los contadores sepan aceptar que a veces se equivocan y cómo manejar la incertidumbre cuando se les pide que hagan predicciones o tomen decisiones importantes.

Los Peligros de las Adicciones

Hay por lo menos dos resultados particulares que pueden ser creados por la incertidumbre. El primero es que un contador esencialmente se cierra y no hace su trabajo. El segundo, y más peligroso resultado, es que en lugar de admitir la incertidumbre, un contador sigue adelante porque tiene miedo de retroceder o parecer débil o incierto.

Este resultado se muestra en particular cuando miramos a los aficionados. Un cliente de larga data puede pedirle a un contador que maneje un campo que está fuera de su experiencia por un corto período de tiempo. Temeroso de admitir su incertidumbre y decepcionar a un cliente tan importante, el contador puede convencerse de que puede aprender sobre la marcha y aceptar el trabajo. Pero el “chapuceo”, como se llama, es muy peligroso y puede llevar fácilmente a un contable a problemas financieros y legales si fracasa.  

Los contables no deben tener miedo de admitir que hay cosas que no pueden hacer. Al concentrarse firmemente en los campos en los que se especializan y evitar los caprichos, los contadores pueden concentrarse en lo que mejor saben hacer, evitar los caprichos y aumentar su certidumbre y confianza. Aquí es donde entra la contabilidad subcontratada, que puede ser una verdadera defensa contra el riesgo y la incertidumbre.

Comparte tu experiencia

Los contadores deben saber lo que no saben, pero también deben recordar que saben más sobre asuntos financieros que otros. La gente está dispuesta a confiar en los contadores y a escuchar lo que tienen que decir, siempre que estén dispuestos a compartir sus conocimientos.

Recuerde que vivimos en un mundo en el que todos se sientan en el borde de sus asientos esperando las últimas noticias y cómo la nueva legislación sanitaria o los cambios en el código fiscal afectarán a sus resultados. Como profesionales que saben más sobre los resultados de nuestros clientes que cualquier otro, los contadores están en una posición peligrosa o incierta, pero más bien privilegiada.

Esto no significa hacer afirmaciones audaces sobre si el Congreso Republicano tendrá éxito en la reforma fiscal o no. Usted es un contador, no un político, y debe mantenerse dentro de su campo de experiencia. Pero puede proporcionar una nueva perspectiva de cómo cualquier ley de reforma fiscal podría afectar el resultado final de su cliente. Puedes decirles directamente que se ganen su confianza e interés y también anunciarlo públicamente como parte de un enfoque de marketing de contenido.

La confianza es una de las mejores maneras de que los contadores se sientan menos preocupados por la incertidumbre y eviten la parálisis. Esto requiere una buena capacidad de comunicación y una constante devoción para mantenerse informado sobre las tendencias financieras y políticas, pero eso es una parte inherente de nuestra profesión de todos modos.

Números, Gente y Cultura

Los contadores tienen que preocuparse por la incertidumbre porque somos gestores de riesgos. Incluso existe una nueva técnica de “contabilidad de riesgo” que algunos contadores están adoptando porque los inversores y los clientes exigen nuevas formas de analizar y cuantificar el riesgo.

Pero el riesgo y la incertidumbre son fundamentalmente problemas humanos, y los contadores que no se comprometen con las prácticas éticas cometerán acciones más arriesgadas y estarán menos inclinados a reconocer el riesgo de los clientes. Los contadores no pueden convertirse en meros servidores de sus clientes, informando sólo lo que quieren oír o sólo los escenarios más probables. Deben estar dispuestos a decir verdades desagradables y a advertir a los clientes de las consecuencias improbables pero graves que pueden derivarse de ciertas decisiones financieras.

Los contadores no pueden hacer mucho para ayudar a los clientes, pero pueden hacerlo mejor cuando se comprometen con las prácticas éticas y documentan exactamente lo que le dicen a sus clientes. Sabiendo que se comprometen a hacer todo lo posible para ayudar a sus clientes, pueden reducir la incertidumbre y asegurar su compromiso con la reducción de la gestión de riesgos.